Suave, cremoso y con el contraste justo. Un postre que se construye por capas y se disfruta sin prisas.
Este postre de yogur y mermelada es sencillo, elegante y perfecto para cuando quieres sorprender sin complicarte. La base crujiente, la crema ligera y la capa brillante de mermelada crean un equilibrio que siempre funciona.
Y sí, el plato rallador vuelve a ser el punto de partida. Porque empezar rallando transforma una receta simple en un pequeño ritual.
Ingredientes
- Galletas de tu preferencia
- Crema de almendras
- Yogur natural o griego
- Agar agar o gelatina neutra
- Mermelada (la que más te guste)
- Polvo de pitaya (opcional)
Paso a paso
- Ralla las galletas directamente en el plato rallador hasta obtener una textura fina. Añade la crema de almendras y mezcla bien hasta conseguir una masa ligeramente húmeda. Presiona con una cuchara para formar una base compacta.
- Mezcla el yogur con el agar agar o la gelatina previamente disuelta, siguiendo las instrucciones del envase. Remueve bien para que quede homogéneo.
- Vierte la mezcla de yogur sobre la base con cuidado, alisando la superficie. Lleva a la nevera hasta que cuaje por completo.
- Cuando esté bien frío, añade una capa generosa de mermelada por encima. Si quieres un acabado más especial, espolvorea un poco de polvo de pitaya para aportar un color intenso y delicado.
Consejo extra
Puedes preparar versiones individuales en varios platos ralladores si tienes invitados. También puedes variar la base usando galletas integrales o cookies, o añadir ralladura de limón a la crema para un toque más fresco.
Un postre fácil, bonito y delicioso, preparado y servido en la misma pieza. Ideal para terminar una comida especial o para darte un capricho cualquier día de la semana.
Porque cuando utilizas cerámica hecha a mano, hasta el postre más sencillo se convierte en experiencia.
Si lo preparas, compártelo con nosotras en @tierracocida.ceramica. ¡Nos encantará ver tu versión!